Eduardo Suárez Porto: “La flexibilidad es uno de los ejes esenciales para fomentar la igualdad”

El protagonista del mes de mayo del calendario ilustrado CINTECX también participó en la iniciativa Cámara Abierta a Mujeres y Hombres STEM

El Centro de Investigación en Tecnologías, Energía y Procesos Industriales (CINTECX) dedica el mes de junio a Eduardo Suárez Porto, investigador del grupo de Tecnologías Energéticas (GTE), protagonista de su calendario ilustrado y nueva voz de la iniciativa Cámara Abierta CINTECX a Mujeres y Hombres STEM.

Suárez Porto desarrolla su labor en el ámbito de la simulación de fluidos, una línea de investigación que ha aplicado a sectores tan diversos como la automoción, la biomedicina o la aerodinámica de trenes de alta velocidad. “Empecé en la parte industrial y he ido evolucionando hacia nuevos campos, pero siempre dentro de la simulación”, explica.

Su entrada en la investigación no respondió a una vocación temprana. “No era algo que buscara. Acabé la carrera, surgió una beca y, sin darte cuenta, te metes en la carrera investigadora”, señala.

En contraste, sí tenía claro que quería formar una familia. Esa decisión, admite, transformó por completo su forma de trabajar. “Antes de tener hijos mi horario era de ocho de la mañana a nueve de la noche. Después cambia todo: tienes que reorganizarte y gestionar muy bien el tiempo”, afirma.

Conciliación y flexibilidad: una carrera contrarreloj

Lejos de plantear la conciliación como una renuncia, Suárez Porto propone cambiar el enfoque: “No se trata de si tu vida personal perjudica tu carrera profesional, sino al revés”. En su caso, defiende que priorizar la familia es una decisión consciente. “Si mis objetivos profesionales se retrasan uno o dos años por tener hijos, bienvenido sea”, afirma.

La organización diaria es clave. “Mi vida personal y laboral están totalmente mezcladas”, explica. “Necesito planificar casi hora a hora; si no, se descuadra todo”. En su agenda conviven tareas docentes, proyectos de investigación y compromisos familiares, organizados incluso por colores para distinguir lo imprescindible de lo flexible.

Padre de dos hijos, destaca que la flexibilidad horaria ha sido determinante para poder compaginar ambas esferas. “Puedo adaptar mi jornada: si un día tengo que salir antes, recupero ese tiempo por la noche o el fin de semana”, detalla. Una ventaja que, sin embargo, no siempre está disponible en otros ámbitos laborales. “En mi caso ha sido fundamental poder hacer ese encaje”.

El investigador también reconoce que la conciliación no afecta por igual a hombres y mujeres. “En mi entorno es evidente que ellas renuncian más a su carrera profesional”, señala. Aunque en su caso concreto el impacto en su producción científica ha sido limitado —“solo hay un año sin publicaciones, que coincide con el nacimiento de mi hija”—, admite que muchas investigadoras afrontan un “sobreesfuerzo enorme” para no quedarse atrás.

En este contexto, valora positivamente las medidas impulsadas en los últimos años por la Universidade de Vigo, aunque considera que aún deben consolidarse y ampliarse. Entre sus propuestas, apunta a la necesidad de más flexibilidad, servicios como guarderías en el campus o la reducción de actividades en horario de tarde. “Evitar reuniones por la tarde o concentrar la jornada en horario más europeo ayudaría mucho”, sostiene.

Como mensaje final, Suárez Porto insiste en la importancia de seguir avanzando en conciliación dentro del sistema científico. “Cualquier medida en esta línea es bienvenida”, concluye. “La flexibilidad es clave y, además, beneficia tanto a hombres como a mujeres y contribuye a una mayor igualdad en la carrera investigadora”.