La ciencia nos acerca progresivamente a la realidad y es esencial para afrontar los retos actuales de la humanidad

El investigador de CINTECX Xan Barreiro Xardón regresó a la universidad con 37 años tras décadas trabajando fuera del ámbito académico y hoy desarrolla soluciones sostenibles para la descontaminación de aguas y suelos mientras compagina la investigación con el cuidado de su padre.

Hay trayectorias científicas que no siguen el camino habitual. La de Xan Barreiro Xardón es una de ellas. Investigador del Centro de Investigación en Tecnologías, Energía y Procesos Industriales (CINTECX) e integrante del grupo BIOSUV, desarrolla actualmente su labor en el ámbito de la descontaminación de aguas y suelos mediante materiales sostenibles y procesos de oxidación avanzada. Sin embargo, su llegada a la investigación estuvo precedida por años de trabajo fuera de la universidad y por una decisión que transformó su trayectoria profesional: retomar los estudios cuando muchos habrían considerado que era demasiado tarde.

Natural de Xinzo de Limia, su interés por la química y las cuestiones ambientales surgió desde joven. Crecer en una comarca donde los problemas de contaminación forman parte de la realidad cotidiana despertó una sensibilidad que acabaría definiendo sus intereses científicos. Pero las circunstancias económicas le obligaron a abandonar los estudios y a incorporarse al mercado laboral.

Durante años trabajó como albañil y residió en Canarias. Más tarde, la crisis económica de 2008 condicionó de nuevo sus oportunidades profesionales y retrasó su acceso a la universidad. Aun así, nunca renunció a la idea de formarse y dedicarse a aquello que realmente le apasionaba.

“Empecé la carrera con 37 años”, recuerda. Lo que para muchas personas podría parecer un obstáculo se convirtió en una oportunidad para reinventarse profesionalmente y demostrar que la edad no tiene por qué marcar los límites de un proyecto vital.

Investigar sin renunciar al cuidado de las personas mayores

Además de su trabajo como investigador, la historia de Barreiro también pone rostro a una realidad cada vez más frecuente y, sin embargo, poco visible dentro del sistema científico: la conciliación entre la carrera investigadora y el cuidado de familiares de edad avanzada.

Convive con su padre, de 85 años, una responsabilidad que condiciona aspectos cotidianos de su trabajo, desde la asistencia a congresos hasta la organización del tiempo o los desplazamientos. Cada jornada comienza de madrugada para recorrer la distancia entre Xinzo de Limia y Vigo, y continúa después de la jornada laboral con las tareas de cuidado y las responsabilidades domésticas.

En este sentido, Barreiro considera necesario ampliar la mirada más allá de las medidas tradicionalmente orientadas al cuidado de menores e incorporar también las necesidades de quienes atienden a familiares mayores. Herramientas como el teletrabajo para tareas de análisis de datos o redacción científica, así como la consolidación de formatos híbridos que permitan participar en congresos y reuniones sin necesidad de desplazarse constantemente, facilitarían estas circunstancias.

“Yo no sacrificaría la dedicación a mi padre por mi carrera investigadora”, afirma. Al mismo tiempo, defiende la importancia de seguir impulsando medidas que permitan compatibilizar ambas facetas y eviten que las responsabilidades de cuidado limiten el desarrollo profesional.

La historia de Xan Barreiro forma parte de las entrevistas Cámara Abierta CINTECX a Mujeres y Hombres STEM, una iniciativa que acerca a la ciudadanía las experiencias personales y profesionales de quienes desarrollan su labor investigadora en el centro. Su recorrido, marcado por la perseverancia, el compromiso ambiental y la conciliación de los cuidados, protagoniza además el calendario CINTECX del mes de septiembre. Como alegato final, Xan Barreiro lanzó un mensaje dirigido especialmente a quienes creen que determinadas oportunidades tienen fecha de caducidad: “Nunca es tarde para estudiar, nunca es tarde para iniciar cualquiera que sean nuestros sueños. Son alcanzables tengamos la edad que tengamos y vivamos la situación que vivamos. La sociedad precisa de más investigadores, de más ciencia y de más inversión en ciencia”.