La curiosidad fue el motor que llevó a Alejandro Gómez Yepes a la investigación. Hoy, tras años vinculado a la Universidad de Vigo, es profesor titular, subdirector de CINTECX e investigador del grupo Applied Power Electronics Technology (APET), donde desarrolla su trabajo en el ámbito de la electrónica de potencia y el control de motores eléctricos avanzados.
Protagonista del mes de agosto en el calendario de CINTECX, Gómez Yepes repasa en la iniciativa Cámara Abierta, financiada con las Ayudas a la Sensibilización de la Unidade de Igualdade de la UVigo, una trayectoria que comenzó casi por casualidad. Aunque durante sus años de estudiante no contemplaba la investigación como salida profesional, una recomendación de un profesor cambió el rumbo de su carrera.
“Fui viendo que efectivamente me gustaba mucho aquello y que encajaba muy bien con mi forma de ser”, recuerda. La posibilidad de profundizar en los problemas, comprender qué hay detrás de ellos y buscar soluciones fue lo que terminó por convencerle.
Desde entonces, su actividad científica ha evolucionado desde aplicaciones relacionadas con las energías renovables hasta el control de motores eléctricos multifásicos, una tecnología con gran potencial en sistemas que requieren una elevada tolerancia ante fallos.
Durante la entrevista también reflexiona sobre la escasa presencia femenina que encontró en la especialidad de Electrónica y Automática cuando cursaba sus estudios. Aunque reconoce avances en los últimos años, considera que todavía es necesario fomentar vocaciones científicas desde edades tempranas y dar mayor visibilidad a investigadoras que sirvan de referente para las nuevas generaciones.
Investigación y conciliación: una mejora necesaria
La igualdad y la conciliación ocupan un lugar destacado entre las cuestiones abordadas por Gómez Yepes. A su juicio, el sistema científico ha avanzado notablemente en los últimos años, incorporando medidas que facilitan compatibilizar la carrera investigadora con la vida familiar y personal. Entre ellas destaca una mayor sensibilidad a la hora de evaluar trayectorias profesionales marcadas por períodos de maternidad, paternidad o cuidados.
No obstante, considera que uno de los principales retos sigue siendo la estabilidad laboral. “Muchas veces no hay mucha garantía de estabilidad”, señala, en referencia a las etapas de contratación temporal que caracterizan buena parte de la carrera investigadora. Una situación que, según explica, puede acabar condicionando decisiones personales importantes, como la formación de una familia.
La experiencia internacional también ha contribuido a moldear su visión de la profesión. Durante una estancia de dos años en una universidad de Texas pudo conocer otras formas de trabajar y distintos modelos académicos. Una vivencia que define como enriquecedora tanto en el plano profesional como personal y que le permitió valorar la importancia de avanzar hacia entornos laborales que favorezcan el equilibrio entre trabajo y vida personal.
Fuera del laboratorio, Gómez Yepes cultiva aficiones como el cine, el senderismo y el deporte, actividades que considera fundamentales para desconectar y mantener una perspectiva más amplia. Además, participa en iniciativas solidarias vinculadas al acompañamiento de personas mayores y a la reducción de la brecha digital, así como en actividades de apoyo a estudiantes de ingeniería.
Como mensaje final, anima a las nuevas generaciones a acercarse a la investigación y, especialmente, a las mujeres interesadas en ámbitos como la electrónica, donde todavía existe margen para incrementar su representación. “La investigación es algo muy emocionante y gratificante”, afirma, convencido de que el futuro del sistema científico pasa por seguir avanzando hacia entornos más inclusivos, estables y compatibles con el desarrollo personal.
