Las pinturas murales son auténticos testimonios de la historia. Sus colores, materiales y técnicas permiten reconstruir conocimientos y prácticas artísticas de otras épocas, pero también las convierten en obras especialmente sensibles al deterioro. Comprender cómo envejecen y cómo preservar su integridad sigue siendo uno de los grandes desafíos de la conservación del patrimonio.
En ese contexto se enmarca la tesis doctoral de Daniel Jiménez Desmond, investigador del grupo GESSMin de CINTECX, dirigida por José Santiago Pozo Antonio (Universidade de Vigo) y Anna Arizzi (Universidad de Granada). Bajo el título From fresco technique to restoration practice: stability of copper-based pigment and performance of nanosilica-based chromatic reintegration, el trabajo combina historia del arte, ciencia de materiales y conservación del patrimonio para profundizar en el comportamiento de las pinturas murales y desarrollar nuevas herramientas para su restauración.
Del laboratorio a los muros históricos: entender el deterioro para mejorar la restauración
Uno de los principales hallazgos de la investigación está relacionado con los pigmentos de cobre, ampliamente utilizados a lo largo de la historia por sus tonalidades verdes y azules. Aunque forman parte de algunas de las decoraciones murales más emblemáticas del patrimonio histórico, estos pigmentos pueden sufrir con el tiempo un proceso de ennegrecimiento que transforma de manera radical el aspecto original de las obras.
Hasta ahora, este fenómeno se había atribuido principalmente a la formación de tenorita (CuO), un óxido de cobre de color oscuro. Sin embargo, los resultados obtenidos por Jiménez Desmond revelan que el proceso es considerablemente más complejo. El estudio demuestra que en el deterioro intervienen también otras fases de óxidos de cobre, especies de cobre reducido y factores vinculados a las propias características de los pigmentos, como su composición química, su procedencia o la presencia de impurezas.
Este conocimiento permite explicar por qué murales elaborados con pigmentos aparentemente similares pueden presentar comportamientos muy distintos tras siglos de exposición a diferentes condiciones ambientales. Además, proporciona información valiosa para identificar mejor las causas del deterioro y favorecer el diseño de intervenciones de conservación más eficaces.
Nuevas herramientas para la conservación sostenible del patrimonio
La investigación también revisa la imagen tradicional de la pintura al fresco como una técnica homogénea y estandarizada. Los resultados ponen de manifiesto la diversidad de materiales y procedimientos empleados históricamente, una realidad que ayuda a comprender mejor tanto la riqueza de estas manifestaciones artísticas como los problemas específicos de conservación que presentan.
Junto a estos avances en el conocimiento de los materiales históricos, la tesis explora nuevas soluciones para la restauración del patrimonio. En concreto, evalúa una novedosa técnica de reintegración cromática destinada a la conservación in situ de pinturas murales expuestas a la intemperie. La metodología emplea nanosílice como aglutinante, un material que permite recuperar la lectura visual de las obras respetando los principios de compatibilidad y mínima intervención que guían la conservación contemporánea.
Los ensayos realizados muestran que esta técnica presenta un comportamiento prometedor y podría convertirse en una alternativa eficaz y sostenible para la restauración de pinturas murales integradas en edificios históricos y monumentos.
