Miguel Concheiro Castiñeira es el protagonista del mes de julio del calendario ilustrado de CINTECX. A través de una nueva entrega de Cámara Abierta CINTECX a Mujeres y Hombres STEM, iniciativa impulsada gracias a las Ayudas a la Sensibilización de la Unidade de Igualdade de la Universidade de Vigo, el investigador ofrece una visión personal sobre su trayectoria científica y los retos de la conciliación en el ámbito universitario.
Investigador del Grupo de Tecnologías Energéticas de CINTECX y profesor en la Escola de Enxeñaría Industrial, Concheiro desarrolla su actividad en diferentes líneas de trabajo relacionadas con la energía, aunque buena parte de su labor se centra en el estudio de la ebullición de fluidos. Su carrera investigadora comenzó casi por casualidad durante los últimos años de la titulación de Ingeniería, cuando descubrió el trabajo que se realizaba en los grupos de investigación de la universidad.
Hasta entonces tenía claro que quería ser ingeniero, pero no que existiera la posibilidad de dedicarse a la investigación. Fue durante la realización de su proyecto fin de carrera cuando entró en contacto con esta realidad, una experiencia que acabaría llevándolo a realizar una tesis doctoral y a desarrollar toda su trayectoria profesional en la Universidade de Vigo.
En la actualidad, su día a día se reparte entre la actividad docente, la investigación y el cuidado de sus dos hijos. Una rutina que ha transformado profundamente su forma de organizar el tiempo y de entender el trabajo. Si antes dedicaba más horas presenciales a la universidad, ahora procura adaptar parte de sus tareas para poder compartir más tiempo con su familia, sin renunciar a una profesión que define como especialmente enriquecedora.
Conciliar sin renunciar a la investigación
La experiencia de la paternidad ha llevado a Concheiro a replantearse la gestión de su tiempo. Aunque reconoce que disponer de más horas podría traducirse en una mayor producción científica, defiende la necesidad de establecer límites y preservar espacios para la vida personal. En su opinión, la investigación es una actividad que siempre puede absorber más tiempo del disponible. Por eso considera importante evitar que el trabajo ocupe toda la jornada y encontrar un equilibrio sostenible a largo plazo.
Durante la entrevista también subraya la importancia de los permisos de paternidad, especialmente en su caso, al no contar con una red familiar de apoyo cercana. “Éramos mi mujer y yo solos en Vigo. El niño estaba con ella o estaba conmigo”, recuerda. Tanto él como su pareja disfrutaron íntegramente de los periodos de permiso disponibles tras el nacimiento de sus hijos, una medida que les permitió afrontar los primeros meses de crianza en mejores condiciones.
Horarios más racionales para favorecer la conciliación
Aunque valora los avances logrados en materia de igualdad y conciliación, considera que todavía quedan aspectos por mejorar, especialmente en la organización de la docencia universitaria. A su juicio, la investigación ofrece cierta flexibilidad para adaptar los horarios a las necesidades familiares, pero la docencia está mucho más condicionada por calendarios y franjas horarias que pueden extenderse durante todo el día. “Hay días que empiezo a las nueve de la mañana y otros que acabo a las ocho o las ocho y media de la tarde. Eso sí que dificulta la conciliación”, señala. En este sentido, apuesta por avanzar hacia horarios más racionales y mejor delimitados.
Pese a las dificultades, Concheiro anima a las nuevas generaciones a acercarse al mundo de la investigación. Considera que es una profesión capaz de ofrecer grandes satisfacciones, tanto por los avances científicos alcanzados como por la posibilidad de contribuir a la formación de futuros profesionales. Una labor exigente, pero también profundamente vocacional, que sigue despertando en él la misma ilusión que cuando descubrió, al final de la carrera, que investigar también podía ser una forma de construir el futuro.
