Marta Pazos Currás: “Parar en la investigación implicaba estancarse, y muchas mujeres se quedaron por el camino”

La investigadora protagoniza el calendario ilustrado de CINTECX en el mes de abril

Marta Pazos Currás

CINTECX dedica el mes de abril a Marta Pazos Currás, catedrática de Ingeniería Química de la Universidade de Vigo e investigadora del grupo BioSub, protagonista del calendario ilustrado del centro y nueva entrevistada de la iniciativa Cámara Abierta CINTECX a Mujeres y Hombres STEM.

Su trayectoria científica comenzó “casi por casualidad”, en el último curso de la carrera, gracias a una bolsa de colaboración. “Nunca me había planteado ser investigadora”, admite. “Mi idea era estudiar Medicina, pero empecé a colaborar en un departamento, me gustó y ya no me fui”. Más de veinte años después, sigue vinculada al mismo grupo con el que dio sus primeros pasos en investigación.

En la actualidad, su trabajo se centra en dos grandes áreas: las tecnologías medioambientales, aplicadas al tratamiento de aguas y suelos, y la biotecnología, con líneas de investigación orientadas a la valorización de residuos mediante microorganismos. “La investigación es todo menos monótona: cada día hay un reto nuevo”, resume.

Uno de los momentos clave de su carrera fue su etapa posdoctoral en el extranjero, gracias a los contratos Ángeles Alvariño de la Xunta de Galicia. Durante dos años realizó estancias en centros de Dinamarca y Portugal. “Allí la investigación se hacía sin la presión constante que tenemos aquí”, recuerda. “Se trabajaba hasta las cuatro de la tarde y después cada cual tenía su vida personal”.

Techo de cristal y conciliación en la ciencia

En la entrevista, Pazos Currás aborda de forma directa las dificultades para conciliar la maternidad con la carrera investigadora y el impacto del techo de cristal en el ámbito científico. “Parar implicaba estancarse, y muchas mujeres se quedaban por el camino”, afirma. Madre de dos hijos, recuerda una etapa marcada por jornadas muy largas y una falta de medidas de conciliación que entonces no contemplaban la maternidad en las evaluaciones académicas. “Había que cumplir unos mínimos, fueras hombre o mujer, acabaras de dar a luz o no”.

A pesar de ello, reconoce que el esfuerzo realizado se ha visto recompensado. Hoy es la catedrática más joven de su departamento. “Ahora que he llegado, siento que he alcanzado lo máximo a lo que podía aspirar”, señala, aunque advierte de que los avances en igualdad y conciliación “han llegado tarde para muchas”.

Como mensaje final, la investigadora insiste en que “la investigación no entiende de género”, pero subraya la necesidad de seguir visibilizando estas realidades para avanzar hacia una ciencia más justa. “No se trata solo de poner medidas, sino de cambiar mentalidades”, concluye, en línea con el objetivo de Cámara Abierta CINTECX a Mujeres y Hombres STEM de dar voz a referentes que ayuden a transformar el sistema científico desde dentro.