Cintecx valida en el Hospital Álvaro Cunqueiro una tecnología pionera para medir la calidad del aire en tiempo real

La solución, financiada por el programa Ignicia, combina sensores de bajo coste y algoritmos avanzados.

El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo se ha convertido en el escenario de prueba y validación de una innovadora tecnología desarrollada por el Grupo de Tecnología Energética del Cintecx, el Centro de Investigación en Tecnologías, Energía y Procesos Industriales de la Universidad de Vigo, para monitorizar la calidad del aire interior en tiempo real. Los primeros resultados del proyecto piloto confirman el buen funcionamiento del sistema en un entorno altamente exigente y refuerzan el papel del centro hospitalario como referente en la implantación de proyectos de innovación.

Financiado a través del programa Ignicia de la Xunta de Galicia con 390.000 euros y realizado en colaboración con el área Sanitaria de Vigo, S.C. Novo Hospital de Vigo y Veolia, el proyecto se puso en marcha con el objetivo de diseñar nuevas tecnologías que ayuden a transformar datos ambientales en información útil para mejorar la gestión de los edificios y el confort de las personas.

Resultados sólidos en un entorno especialmente exigente

La experiencia piloto se llevó a cabo en la sala de espera de Consultas Externas del hospital, donde se desplegaron cerca de 40 dispositivos capaces de recoger datos cada cinco minutos en más de 80 puntos de control. Esta red permitió obtener una imagen precisa del comportamiento ambiental del espacio.

Los datos recogidos hasta este mismo mes de abril muestran un funcionamiento estable y coherente con los parámetros de calidad del aire y los estándares de un hospital de vanguardia. Las temperaturas medias se situaron en 23,5 °C en enero y 24,0 °C en julio, mientras que la humedad relativa alcanzó el 46,9% y el 60,9%, respectivamente. En cuanto a la calidad del aire, los niveles medios de dióxido de carbono se mantuvieron en 618 ppm en invierno y 630 ppm en verano, valores que indican una ventilación y una calidad del aire óptimas.

Más allá de estas cifras, el sistema permitió identificar oportunidades de mejora en aspectos como la homogeneidad térmica o el control de la humedad, demostrando su utilidad no solo para detectar problemas, sino también para optimizar instalaciones que ya funcionan correctamente.

El Cunqueiro, un entorno clave para validar innovación

Uno de los elementos más relevantes del proyecto es el propio contexto en el que se está desarrollando. “El Hospital Álvaro Cunqueiro no es un entorno cualquiera: se trata de una infraestructura con altos estándares en ventilación y climatización, lo que convierte este piloto en una prueba especialmente exigente”, explica el catedrático Enrique Granada, líder del proyecto.

Validar una tecnología en un edificio que ya funciona correctamente supone un reto mayor que hacerlo en espacios con deficiencias evidentes. En este caso, el objetivo no es corregir fallos básicos, sino demostrar que es posible aportar un análisis más preciso, capacidad predictiva y nuevas herramientas de gestión incluso en instalaciones avanzadas.

En este sentido, los resultados obtenidos refuerzan tanto la solidez técnica de la solución como la capacidad del hospital para participar activamente en proyectos de innovación aplicada, así como la disposición del Servicio Gallego de Salud a colaborar en iniciativas que buscan mejorar la calidad de los entornos asistenciales.

Hacia edificios más inteligentes y saludables

Junto a Enrique Granada completan el equipo de trabajo el también catedrático Pablo Eguía Oller y el emprendedor Miguel González Maquieira, cofundador de diferentes proyectos tecnológicos. Con esta nueva tecnología ponen sobre la mesa una nueva generación de sensores autónomos de bajo coste con algoritmos avanzados capaces de analizar la evolución espacial y temporal de variables como la temperatura, la humedad o el CO2. “Se trata de avanzar hacia una nueva generación de sistemas que no solo midan, sino que ayuden a tomar decisiones”, recalca el responsable del proyecto.

Con esta validación, la Universidad de Vigo da un paso importante hacia la transferencia al mercado de esta solución, con potencial aplicación en hospitales, centros de trabajo, edificios públicos o espacios comerciales. La ambición del proyecto es clara: convertir la calidad del aire interior en un indicador gestionable en tiempo real, con impacto directo en el bienestar de las personas, el rendimiento de los trabajadores y la eficiencia de los edificios.